lunes, 24 de abril de 2017

Ques molt mala introducció lo dir que som horfenets

«Encara que som chiquets
alcançam us de raó;
i advertim als mes discrets
ques molt mala introducció
lo dir que som horfenets:
quiu digués agravaría
que puix nos sustenta i cría,
tenim en ell pare i mare,
i toca la compañía.»
Texto escrito en uno de los carros durante la procesión de 1655



http://www.levante-emv.com/valencia/2016/04/04/tradicion-padres-hijos/1399438.html

domingo, 23 de abril de 2017

Un libro, un libro lleno de contactos humanos

«Libro
hermoso,
libro,
mínimo bosque,
hoja
tras hoja,
huele
tu papel
a elemento,
eres
matutino y nocturno,
cereal,
oceánico,
en tus antiguas páginas
cazadores de osos,
fogatas
cerca del Mississippi,
canoas
en las islas,
más tarde
caminos
y caminos,
revelaciones,
pueblos
insurgentes,
Rimbaud como un herido
pez sangriento
palpitando en el lodo,
y la hermosura
de la fraternidad,
piedra por piedra
sube el castillo humano,
dolores que entretejen
la firmeza,
acciones solidarias,
libro
oculto
de bolsillo
en bolsillo,
lámpara
clandestina,
estrella roja.

Nosotros
los poetas
caminantes
exploramos
el mundo,
en cada puerta
nos recibió la vida,
participamos
en la lucha terrestre.

¿Cuál fue nuestra victoria?
Un libro,
un libro lleno
de contactos humanos,
de camisas,
un libro
sin soledad, con hombres
y herramientas,
un libro
es la victoria.

Vive y cae
como todos los frutos,
no sólo tiene luz,
no sólo tiene
sombra,
se apaga,
se deshoja,
se pierde
entre las calles,
se desploma en la tierra.

Libro de poesía
de mañana,
otra vez
vuelve
a tener nieve o musgo
en tus páginas
para que las pisadas
o los ojos
vayan grabando
huellas:
de nuevo
descríbenos el mundo
los manantiales
entre la espesura,
las altas arboledas,
los planetas
polares,
y el hombre
en los caminos,
en los nuevos caminos,
avanzando
en la selva,
en el agua,
en el cielo,
en la desnuda soledad marina,
el hombre
descubriendo
los últimos secretos,
el hombre
regresando
con un libro,
el cazador de vuelta
con un libro,
el campesino arando
con un libro.»

Oda al libro

Pablo Neruda


Librería "La madrileña". Calle La Lonja

Cortesía de Juan Pérez Martínez

sábado, 22 de abril de 2017

Si parlem ó no en cristiá

«El que ignore el valensià,
Calle el pico, si pòt ser;
Y no es fique á bachiller,
Si parlem ó no en cristiá;
Que esta gerga al sá y al plá,
Té mes grasies estampades
Que cuantes ni aurá imbentades
Per andalusos, mursians,
Manchegos, ni castellans,
Tres mil millons de vegades.»

Décima anónima fijada en el altar de la calle del Mar en 1832


Altar del Mar. 1917

http://valenciablancoynegro.blogspot.com.es/2014/04/

viernes, 21 de abril de 2017

¡Señores y señoras: vamos a proceder a la rifa!

«El tren que lleva al sacerdote a Valencia es un «Rápido» lentísimo, que se detiene en todas las estaciones y que a veces permanece durante horas varado en una vía muerta, hasta que pase otro preferente que llega en dirección contraria.(...)

Vendedores ambulantes que suben en una estación y que se bajan en la siguiente recorren el tren vendiendo dedales, agujas, encajes, navajas, queso, garbanzos tostados, cacahuetes, galletas, piedras de mechero y tabaco. Pasa un tuerto con chaqueta de pana y con unos gastados y mugrientos pantalones de torero. Se coloca en la plataforma, entre dos vagones, y emite su pregón, mirando unas veces a un vagón y otras al otro:

—¡Vamos señores y señoras, préstenme un poco de atención si son tan amables! Algunos de ustedes me habrán visto torear y se acordarán de mí: soy el Niño de Baracaldo, el que en la segunda corrida de las fiestas de San Isidro, hace cuatro años, sufrió una cogida y perdió el ojo. Con un ojo solo, no puedo torear; pero yo, aunque no tengo medios, no pido limosna por dignidad torera. Lo que voy a hacer es rifar entre ustedes este jamón y esta mantelería. A peseta el cartón, con veinte cartas. ¡Siempre toca!

El cartón es una sobada tablilla en la que se ha pegado un bloque de sellos, que representan naipes de la baraja española.

Cuando ha vendido todos los cartones, el torero tuerto vuelve a pasar por todos los vagones, mostrando en alto un mazo de naipes.

—¡Señores y señoras: vamos a proceder a la rifa! El que quiera presenciarla que se dirija al primer vagón. De todas formas, yo volveré a recoger los cartones y les diré el naipe afortunado

En el primer vagón, baraja los naipes concienzudamente y se los ofrece a un niño de siete años.

—A ver niño, una mano inocente que escoja un naipe de la baraja, sólo uno.

El niño saca el tres de oros.

—¡El tres de oros, señores! —dice el tuerto mostrando el naipe—. ¿Quién tiene el tres de oros? ¡El tres de oros! ¡El premio es para el tres de oros!

Recorre los vagones pregonando el premio y recogiendo las tablillas, hasta que una señora de cierta edad grita emocionada:

—¡Mío, mío, yo lo tengo!

El torero tuerto examina la tablilla de la señora.

—En efecto, enhorabuena señora: usted es la ganadora. ¿Quiere el jamón o la mantelería?

La señora titubea.

—¡Ay, deme usted la paletilla, buen hombre, que mantelerías tengo!

En la siguiente estación el tren se detiene, y la señora del jamón se apea, se mete en la cantina y se pide dos cafés.

El torero rifador se sienta a su lado. Mueve su café con la cucharilla y se lo bebe de un trago. Chasquea la lengua con satisfacción. Se cambia el parche al otro ojo.

—Date prisa con el café, madre —le dice a la señora—, que el tren de vuelta pasa dentro de cinco minutos. Tú te subes en el primer vagón y yo en el tercero.

Y se va con la paletilla al hombro.»

Los años del miedo

Juan Eslava Galán



Charlatán. Pasaje Monistrol

http://juanansoler.blogspot.com.es/2012_01_01_archive.html?view=sidebar

jueves, 20 de abril de 2017

Llegaba la feria de muestras

«Al regresar a Valencia con la primavera cuajada ya fermentaba todo el asfalto y las chicas sólo esperaban que llegara el segundo domingo de mayo, fiesta de la Virgen de los Desamparados, para quitarse oficialmente la rebeca y quedar en manga corta con los senos apuntados. Algunos tranvías comenzaban a arrastrar la jardinera. Llegaba la feria de muestras. Venía el ministro de comercio a inaugurarla y entonces había que encerrarse a preparar los exámenes.»

Tranvía a la Malvarrosa

Manuel Vicent


Feria de Muestras de Valencia

Todocolección

miércoles, 19 de abril de 2017

Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño

«Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.

Pintarle mucho flequillo,
-que esté comiendo un barquillo;
muchas pecas en la cara que se note que es un pillo;
- pillo rima con flequillo y quiere decir travieso -.

Continuemos el dibujo: redonda cara de queso.
Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero;
camiseta americana y una gorrita de pana.

Las botas de futbolista - porque chutando es artista -.
Se ríe continuamente, porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento.
Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.»

Cómo se dibuja a un niño

Gloria Fuertes


En la huerta valenciana

Todocolección

martes, 18 de abril de 2017

Ave, cometa, de un día

«El niño se sonreía
mano inhábil, ojo atento­
y la cometa en el viento
(su corazón) se cernía.
Ave, cometa, de un día
su corazón soñoliento.
Pues el corazón quería
huir ­pero no podía,
pero no sabía­ al viento.»

El niño y la cometa

Dámaso Alonso


A empinar el cachirulo. Puerta de Viveros

Todocolección